Ser escritor(a)

«Ser escritor es como intentar domesticar un gato salvaje, con la esperanza de que te traiga un ratón de oro. Te sientas frente a la hoja en blanco, un campo minado de ideas, emociones y palabras, esperando que el felino de la inspiración se digne a posarse en tu teclado.  A veces, la inspiración surge como un rayo de luz, y las palabras fluyen sin esfuerzo. Pero otras veces, la musa se esconde, dejando solo el silencio de una página vacía.  Y entonces, es cuando comienza la batalla, una lucha contra la duda, el miedo y la pereza.  Es una batalla que no siempre se gana, pero que te empuja a luchar por cada frase, cada párrafo, con la esperanza de que al final, la inspiración te regale un ratón de oro: la satisfacción de haber dado vida a tus ideas».

«Claro que sí, el camino del escritor no está exento de sacrificios, como  renunciar a la vida social para convertirte en un ermitaño, o aprender a vivir con un presupuesto que te obliga a comer arroz con huevo  todos los días.  Pero  no te preocupes, la soledad, el arroz con huevo, y la constante lucha por la inspiración te convierten en un ser especial, casi un superhéroe.  Eres el  único que puede  traducir pensamientos en palabras,  ideas en historias,  y emociones en páginas.  Es un poder que pocos poseen.  Eres el mago de las palabras, el alquimista de la imaginación.  ¿No te parece fabuloso?  ¡Eres un superhéroe, pero sin capa!».

«Además, el camino del escritor es un viaje hacia el autodescubrimiento.  Es un viaje que te lleva a las profundidades de tu mente,  a los rincones más oscuros de tu alma,  y a los lugares más luminosos de tu corazón.  Es un viaje que te enseña a conocerte mejor, a comprender tus miedos, tus sueños y tus deseos.  Y es un viaje que te lleva a compartir con el mundo, a través de tus palabras, un pedacito de ti mismo.»

«Así que si tienes un gato salvaje de ideas rondando en tu mente,  no tengas miedo de darle rienda suelta.  Escribe,  explora,  experimenta.  Escribe con pasión, escribe con humor,  escribe con tu corazón.  Y tal vez,  solo tal vez,  tus palabras te traerán un ratón de oro:  la satisfacción de haber  dado  vida a tu historia».

-Sayrimar Reyes

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